El encajado, una etapa simbólica

Control de los relojes de lujo Piaget

Cada movimiento es controlado por los relojeros de la Manufactura de La Côte-aux-Fées durante tres semanas antes del encajado en nuestros talleres de Ginebra. Esta exigencia extrema en materia calidad nos permite alcanzar los más elevados estándares de la Alta Relojería. Un riguroso proceso rige los controles, como aquel que interviene sobre todas las piezas antes del encajado. Cuando el movimiento es reunido con su elegante caja de oro, platino o titanio, los savoir faire de las dos manufacturas se encuentran. Orquestar esta fusión requiere la mayor atención para obedecer a criterios muy estrictos que garantizan la calidad y la fiabilidad de los relojes de lujo Piaget. Todas las precauciones posibles son puestas en práctica durante la delicada etapa del encajado. El movimiento se viste de metal precioso, la esfera y las manecillas le confieren un rostro. El reloj cobra vida. Pero no será sino hasta después de haber superado una nueva serie de rigurosos controles que podrá reclamar su pertenencia al universo de la Alta Relojería excepcional.

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