El oro y el color

 

La técnica al servicio del diseño

Fiel a su espíritu pionero, Piaget lanza a principios de los años 1960 relojes con esferas en piedras duras que rivalizan con el resplandor de los brazaletes en oro. Más de treinta piedras diferentes marcan el triunfo del color, mientras que cadenas y brazaletes expresan una creatividad sin límites y un dominio técnico inusual. Este doble virtuosismo se inscribe en el marco de una exigente labor de excelencia que combina un savoir faire ancestral, la búsqueda de la vanguardia y la relojería tradicional. La firma de Piaget. Este cambio radical surge de una especificidad de la Maison, el movimiento ultraplano. Presentado en Baselworld en 1957, el calibre 9P, con apenas 2 mm de grosor y un diámetro generoso, ofrece nuevas posibilidades de expresión visual. Una revolución.

Reloj ultraplano en oro amarillo y ojo de tigre
Reloj ultraplano en oro blanco y rubíes
Reloj ultraplano en oro blanco y jade

La innovación tanto técnica como estética se expresa en primer lugar en la silueta de los relojes con esferas en piedras de colores, y luego a través de un trabajo de orfebrería cada vez más sofisticado. Más que nunca, la calidad y la excelencia son el motor de estas creaciones concebidas bajo el signo de la exclusividad. Los artesanos de la Maison superan incansablemente los límites de lo posible. Ya se trate de realizar movimientos ultraplanos, de trabajar la piedra dura dentro de límites de tolerancia mínimos, o de ofrecer brazaletes en oro con una flexibilidad absoluta. El savoir faire de Piaget está más que confirmado, así como su vocación de relojero joyero.

Reloj puño en oro amarillo y ojo de tigre
Reloj puño Piaget en oro amarillo, malaquita y ónix
Reloj puño Piaget en oro amarillo y malaquita

Una paleta sumamente colorida

Impulsada por el extraordinario soplo creativo reinante en los años 1960, la Maison eleva las piedras duras al rango de piedras preciosas. Piaget comprende desde muy temprano la ventaja de utilizar estas piedras y domina rápidamente las técnicas para tallarlas. El color se convierte en la impronta de la marca: jade, coral, lapislázuli, ojo de tigre y hasta turquesa... 

Anillo Piaget en oro amarillo engastado con malaquita y ónix
Anillo en oro amarillo engastado con ojo de tigre
Pendientes en oro amarillo engastados con turquesa

Más de 30 piedras diferentes decorarán las piezas excepcionales. Gracias a su interacción con la luz, a sus inclusiones y a sus sutiles matices, confieren un carácter único a cada creación. Piaget adopta la tendencia del Op Art, creando asombrosos juegos gráficos que combinan las diferentes piedras duras. Estas últimas no tardan en aparecer en los brazaletes, transformando el reloj en joya.

Reloj de lujo en oro amarillo, ónix y coral
Reloj en oro amarillo, cuentas en lapislázuli y turquesa
Reloj en oro amarillo, cuentas en ojo de tigre

Las piedras duras, un universo simbólico

Con la aparición de las esferas en piedras duras, Piaget se forja una importante imagen de creatividad y se enriquece con un poderoso universo simbólico y evocador.

En la larga historia del arte y de la cultura del Imperio chino, el jade tuvo siempre un significado muy especial, comparable al del oro y los diamantes en Occidente. El jade era utilizado no solo en objetos refinados y figuras de culto, sino también en las decoraciones sepulcrales de los personajes de alto rango de la familia imperial. Esta piedra es considerada como el símbolo del bien, de lo bello y de lo precioso, que encarna las virtudes de Confucio: el coraje, la compasión, la humildad, la sabiduría y la justicia. Célebre por su iridiscencia, el ópalo es protagonista de numerosas leyendas relacionadas con su composición y a lo difícil que resulta trabajarlo. Desde siempre, el Hombre ha creído en los poderes curativos del ópalo, que también es símbolo de pureza.
A la turquesa, utilizada en joyería desde hace milenios, sobre todo por los egipcios, se le atribuyen virtudes protección y buena suerte. En numerosas culturas tanto del Viejo como del Nuevo Mundo,la turquesa ha sido considerada como una piedra bendita que aporta suerte y protección. Su color azul evoca a la vez el mar y el cielo. De un azul profundo y constelada de pirita, como un cielo estrellado, el lapislázuli fue una de las primeras piedras utilizadas por el hombre en las civilizaciones antiguas, tanto en joyas como en objetos decorativos. Los egipcios, al igual que algunos pueblos de Oriente Medio, consideran que sirve de protección contra las fuerzas del mal. La raíz de rubí, una de las piedras más duras y en consecuencia más delicadas de trabajar, protege contra las malas influencias y se distingue por su tono carmesí, intenso y cálido.
Cada piedra encierra sus propios secretos, y la variedad de colores es casi infinita. Piaget juega con esta variedad haciendo gala de un virtuosismo inusual en creaciones variadas que combinan elegancia y exclusividad. Si bien Piaget se divierte con los colores con gran sobriedad, sus diseñadores saben también aprovecharlos de manera extravagante. Allí interviene el savoir faire en orfebrería de la Maison.

Reloj de lujo en oro amarillo engastado con turquesa
Reloj de Alta Joyería en oro blanco, diamantes y lapislázuli
Reloj de Alta Joyería en oro blanco, diamantes y rubíes

Piaget Orfebre

Siempre en búsqueda de la perfección, Piaget toma en 1957 la decisión de fabricar sus relojes exclusivamente en metales preciosos. Esta decisión esencial conlleva la integración del trabajo del oro y el platino, y resulta en un savoir faire excepcional. En 1961, Piaget debuta la adquisición de talleres especializados en orfebrería, buscando la integración total de su producción. De este modo, la marca posee los medios para lograr sus ambiciones.
Los brazaletes-cadena marcan los primeros pasos de la Maison en una búsqueda que ha hecho suya: buscar, crear, inventar nuevas formas de trabajar los metales preciosos para ennoblecer sus relojes.
En la actualidad, la Manufactura Piaget es una de las pocas que preserva el oficio de joyero cadenista en el seno de un taller completamente dedicado a este arte, en el cual se conservan preciosamente numerosos prototipos de brazaletes, verdadera memoria de un savoir faire que se transmite de generación en generación. Así, la Maison preserva su savoir faire, ilustrado por piezas excepcionales del patrimonio de la marca, como este puño en oro amarillo y coral con espectaculares flecos de metal precioso trenzado, o este collar largo que parece hecho de una preciosa cota de malla.
Piaget integra color, volumen y material con un enfoque cercano al arte.

Reloj collar en oro amarillo engastado con cuentas en coral
Collar en oro amarillo engastado con turquesa
Collar en oro amarillo engastado con ojo de tigre
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