
Piaget Polo, lanzado en 1979

Torneo de polo Piaget

Ursula Andress en un torneo de polo Piaget

Yves Piaget

Yves Piaget, Mats Wilander y Marie-France Pisier
Una marca no puede convertirse en “la” referencia en materia de creatividad si no apuesta a la frescura y a la espontaneidad. Piaget responde a este desafío yendo más allá de los límites del savoir faire que posee en sus dos oficios tradicionales, relojería y joyería. Para Piaget, ser audaz significa afirmar su independencia, jugar sutilmente el juego de la extravagancia, explorar nuevas vías y multiplicar las creaciones innovadoras. Para Piaget, ser creativo consiste, sobre todo, en la idea de hacer del reloj un accesorio de moda y presentar modelos capaces de marcar una época y trascender el paso del tiempo.
En 1979, la manufactura lanza el reloj vanguardista Piaget Polo, que se convierte en un modelo emblemático y en el garde-temps predilecto de los famosos. En 1986, la colección Dancer experimenta el mismo éxito. La mujer conquista su libertad y Piaget le regala materia para soñar, unos adornos extraordinarios con un brillo particular. En 1980, bajo la dirección de Yves Piaget, la marca sigue cultivando el gusto por lo excepcional.