Atención al cliente
Reparación del Movimiento
El relojero efectúa manualmente el completo desmontaje del movimiento, que comprende unas 100 piezas para los modelos más sencillos y hasta más de 200 para los más complicados.
Las piezas se desmontan una por una y cada una de ellas es sometida a una sucesión de baños especiales que permiten eliminar los residuos de lubricante.
El relojero verifica el estado de cada pieza que integra el movimiento; aquellas que están gastadas y que ya no cumplen con los elevados criterios de calidad que exige Piaget se reemplazan sistemáticamente, así como la pila de los relojes de cuarzo.
Después se ensambla manualmente el movimiento y se procede al reglaje y control de las diversas funcionalidades. Luego el relojero lubrifica el movimiento, una operación compleja que requiere la utilización de diferentes aceites específicos, cuya dosis se controla con máximo rigor.
Como última etapa, se verifica la marcha y, de ser necesario, se efectúa un último reglaje.
Las piezas se desmontan una por una y cada una de ellas es sometida a una sucesión de baños especiales que permiten eliminar los residuos de lubricante.
El relojero verifica el estado de cada pieza que integra el movimiento; aquellas que están gastadas y que ya no cumplen con los elevados criterios de calidad que exige Piaget se reemplazan sistemáticamente, así como la pila de los relojes de cuarzo.
Después se ensambla manualmente el movimiento y se procede al reglaje y control de las diversas funcionalidades. Luego el relojero lubrifica el movimiento, una operación compleja que requiere la utilización de diferentes aceites específicos, cuya dosis se controla con máximo rigor.
Como última etapa, se verifica la marcha y, de ser necesario, se efectúa un último reglaje.
